Círculos de aprendizaje. La amistad como herramienta de desarrollo personal


Dicen que el éxito es un deporte de equipo. Y para lograr nuestros objetivos la mejor herramienta de la que podemos echar mano son nuestros amigos y conocidos.

¿QUÉ ES?
Desde hace un par de meses iniciamos con un amigo lo que sería un “CIRCULO DE APRENDIZAJE”. Son reuniones en las que compartimos y analizamos ideas que hemos tomado de libros, conferencias, programas de televisión o cualquier cosa que nos haya aportado un punto de vista interesante. Esto me ha aportado puntos de vista diferentes a los míos y también me ha servido para descubrir cosas que por mi cuenta no hubiera descubierto.

EL CÓMO
Cómo iniciar estas reuniones realmente depende de las personas a las que quieras invitar, si son personas que ya son amigas entre sí se los puedes plantear a todos a la vez. Aunque si se trata de contactos tuyos que no se conocen entre sí, deberás de plantearles la idea de forma individual.
Es importante que se plantee de una forma muy positiva y que sea algo divertido para todos. Es muy fácil para algunos de nosotros plantearlo la idea de estos encuentros de una forma fría y analítica (mea culpa); también se trata de vender la idea de forma sumamente atractiva.

EL CUÁNDO
Aun siendo algo enriquecedor, la frecuencia es algo que se ha de analizar y decidir con cautela. Yo al principio quería hacer estas reuniones con mucha frecuencia, estructurarlas muy bien, que los participantes nos las preparasemos a fondo, y me di cuenta que no funciona. Como me dijo un buen amigo, ha de ser algo que la gente desee hacerlo y esto pasa por dejar cierto tiempo entre cada encuentro, de lo contrario se volverá una obligación difícil de compaginar con la agenda ya ocupada que todos tenemos hoy día.
Es mejor empezar poco a poco, y que el grupo se vaya consolidando. Es normal que al principio todos se entusiasmen y quieran reunirse con mucha frecuencia, pero esto puede hacer que algunos se acaben empalagando.

EL QUIÉN
No a todo el mundo le interesa hacer actividades de este tipo. Según a quién se lo propongas te pueden mirar como un bicho raro. Por esto es importante seleccionar gente que normalmente ya participa de conferencias, que le gusta leer libros para aprender cosas nuevas, en fin que les interesa crecer como personas.
Hay otro criterio que es muy importante para decidir qué personas invitarás. Es importante que las personas que participen aporten conocimiento y habilidades complementarias. Esto es sumamente enriquecedor, ya que aportará nuevas formas de ver muchas cosas a todos y cada uno de los participantes.

EL QUÉ
El contenido de los encuentros dependerá de cada grupo, lo importante es que les aporten información interesante y útil a todos. Igualmente les doy unas cuantas ideas por si les sirven de guía:
– Ideas interesantes. En mi círculo de aprendizaje hablamos de ideas que hemos tomado de libros, conferencias, videos, webs o cualquier fuente de información externa que creamos que puede ser de interés al grupo.
– Retos profesionales o de negocios. Muchas veces nos encontramos con situaciones complejas, y muchas veces el plantearlas a tu círculo de aprendizaje te aportará una visión diferente, y tus amigos te podrán aportar su propia experiencia.
– Oportunidades empresariales. ¿Tienes un negocio que estás pensando en iniciar? Pues puedes organizar un círculo de aprendizaje específicamente para tratar temas de negocios. Si invitas a amigos tuyos que tengan habilidades que sean complementarias a las tuyas, habrás formado un excelente grupo de soporte empresarial que hará que cada uno pueda mejorar sus habilidades empresariales de forma importante.

Si eliges formar un círculo de aprendizaje, que sirva como un grupo de soporte profesional y/o empresarial la confidencialidad es imprescindible. Se ha de hablar claramente sobre este requisito, para generar un clima de confianza que es imprescindible para que los participantes puedan interactuar con autenticidad y hablar abiertamente lo que piensan.

El éxito es un deporte de equipo, y la mejor forma de lograrlo es a través de un círculo de aprendizaje.

¿Cuándo empiezas con el tuyo?

Aprender a la velocidad del pensamiento


En los últimos 20 años el ritmo al que cambian las cosas se ha vuelto vertiginoso, a tal punto que la única cosa que es constante es el cambio. Esto nos impone la necesidad de estar aprendiendo constantemente cosas nuevas, y las personas que no lo hacen se quedan inevitablemente atrás.

Hay algo que agrava aún más esta situación y es la creciente velocidad a la que cambian las cosas. Si piensas un poco, aquel programa de informática que con tanto esfuerzo aprendiste en el año dos mil, y que tuviste que invertir meses y dinero, hoy en día no te sirve para absolutamente nada.

Por esto en el siglo XXI, uno de los principales requisitos para simplemente sobrevivir es lo que yo llamo “aprender a la velocidad del pensamiento”. Si no somos capaces de absorber nueva información y aprender nuevas habilidades en corto tiempo, nos quedaremos rezagados y cada vez estaremos más a la cola.

Las nuevas generaciones ya lo traen en su ADN prácticamente. Si no lo crees, solo fíjate en la facilidad que tienen los niños pequeños de aprender a usar un ordenador, lo hacen sin necesidad de profesor o manual, cuando a muchos de nosotros nos tomó meses, libros, profesores y un largo etcétera lograrlo.

Para incrementar la rapidez con la que se aprenden cosas, hay que empezar por someterse de forma proactiva a un proceso de aprendizaje constante. Esto pasa por asistir a cursos con mucha frecuencia, leer los periódicos cada día, adoptar las nuevas tecnologías que se presenten en nuestro campo, asistir a conferencias y estar involucrado en actividades diferentes constantemente.

Recuerda, este es tan solo el peaje de entrada para poder entrar a la autopista de alta velocidad en la que vivimos.